ECOS
Walter Farnes
Canelones

En el Palacio Legislativo

@|“La gracia bajo el influjo de la presión”. Así definía el gran Ernest Hemingway, el coraje. Hablando de los políticos, el conocido periodista y filósofo, ganador de dos premios Pulitzer, Walter Lippmann dijo: “Con tan raras excepciones que se las considera como milagros de la naturaleza, los políticos democráticos de éxito son hombres vacilantes e intimidables. Progresan políticamente sólo donde concilian, aplacan, sobornan, seducen, engañan o se desenvuelven de otra manera para manejar los exigentes y amenazantes elementos de su electorado. La consideración decisiva es no si la propuesta es buena sino si es popular -no si marchará bien y se justifica por sí, sino si a los electores de activo comentario les gustará inmediatamente”.

Muchas veces y sobre todo en casos muy delicados, el diputado o senador de nuestro paisito que vote de acuerdo a sus propias creencias y no por “disciplina partidaria”, debe asumir de sus pares correligionarios una condenación tal que pone en riesgo su carrera, al tiempo de hacerse acreedor a una impopularidad genuina por haber tenido la condenable idea de querer votar por su propio saber y entender, exponiéndose, por tanto, a la difamación de su personalidad o lo que es peor, al exilio moral y político, pues inevitablemente le será requerida su banca, que salvo que se declare en rebeldía contra la “cúpula”, deberá hacerlo.

No importa que el político que quiera votar con sentido de moralidad le advierta a sus detractores que “la confianza del pueblo se está apartando de ellos debido a sus irrazonables actos”. Cegados y mutilados por dirección de la cúpula de un partido, deberán actuar y votar por mandato.

Y entonces surge la primera pregunta clave: ¿así es la verdadera democracia? Queda claramente establecido entonces, que ya no importan ni los nombres, ni los títulos, ni los currículums, ni la experiencia de las personas que se encuentren en las listas para diputados o senadores. Solo importará y se ascenderán al honorable listado, a los que se comporten como “soldados”, porque “el patrón lo ordenó”.

Y como nadie quiere inmolarse y salirse del más exclusivo club del país, optan por resignar su consciencia y sus propias decisiones, a la voluntad del CEO (comité especial que ordena) del partido en cuestión.

La conclusión es que resulta más sencillo tener el coraje físico de enfrentarse a un grandote que nos agrede con un arma blanca, que tener el coraje moral de votar según nuestras propias convicciones y pensamientos a riesgo de perder un empleo cómodo y bien pagado, aunque sea obligado a donar un determinado porcentaje del mismo.

Entonces surge la segunda pregunta clave: ¿cómo se cataloga al diputado o senador que diciendo que no quiere renunciar a sus convicciones, se levanta de su banca y le deja el lugar a su suplente para que vote lo que él se niega a votar y que el patrón le ordenó? Si usted fuese el juez, a los efectos de juzgarlo, ¿lo tomaría como agravante o atenuante?

Todo hace aparentar que el diputado o senador que así actúa, cree que con eso tiene la consciencia limpia y el público lo aplaude. La verdad es muy diferente porque en el brete, se justifica más (¿?) el actuar por “disciplina partidaria” que renunciar a su convicción y en un acto de sencilla y llana “cobardía moral” levantarse y cederle el asiento a un soldado más obediente.

A lo largo de nuestra historia política, felizmente, existieron actos y votaciones heroicas donde renombradas personalidades, muchas de ellas que hoy ostentan su nombre en el nomenclátor de las ciudades, pueblos y villas de nuestra República, dieron una clara muestra de actuar con gracia y sabiduría bajo el influjo de la presión. Personas que con sus acciones, nos dieron un curso completo y gratuito de coraje moral. Hombres que hicieron lo que debían -pese a las consecuencias personales, pese a los obstáculos y a los peligros y presiones.

En resumen, hicieron todo aquello que es la base de toda moralidad humana.

Ruben Pérez De Paula
Montevideo

De fiestas (casi) reales y republicanas

@|¡Se ha casado Pippa! Me refiero a la cuñada del príncipe Williams, segundo en la línea de herencia al trono del Imperio Británico. La fiesta ha sido por todo lo alto. Las revistas “del corazón” se relamen de gusto con el despliegue de lujo y glamour de este acontecimiento. Aparte de otras bagatelas, como que el anillo de compromiso había costado unos 200.000 dólares, hay otro dato realmente soprendente. Se puede encontrar en la web (1): la fiesta de bodas en sí, cuyos invitados incluyeron príncipes, duquesas, rolls royces, etc., costó la friolera de unos 318.000 dólares USA. Que seguramente habrá pagado el padre de la novia, pero vamos, siendo millonario, bien pudo darse ese lujo.

Sin embargo, parecería que el Sr. Michael Francis Middleton estuvo economizando algo, porque el costo de esa fiesta de bodas “(casi) real” no llegó a superar el de nuestra bien republicana y austera fiesta de Ancap, organizada cuando la presidía el actual vicepresidente, el bachiller Raúl Sendic.

Según la prensa, nuestra republicana fiesta costó unos 360.000 dólares, es decir unos 42.000 dólares extra. Quizás el padre de la novia no fue generoso con las propinas a los sirvientes, o escatimó algunas dádivas o gastos superfluos, si bien la carpa de la fiesta británica, hecha de vidrio traído desde Bélgica, para proteger del anunciado mal tiempo, no debió ser barata.

Nuestra fiesta en Ancap no tuvo pajes y damitas de honor como la del Reino Unido, en la que la princesita Charlotte, y el principito George, ambos de Cambridge, lanzaban pétalos de rosas blancas al paso de los contrayentes. Pero a falta de princesas nosotros tuvimos a Cristina, de Argentina, y dada nuestra carencia de principitos, tuvimos a Marcelo Abdala, del Pit-Cnt, haciendo piropos a la primera. Digamos, que en definitiva no hubo tanta diferencia en el glamour, (pero sí en el precio).

Lamentablemente hay un detalle que nos llena de tristeza: si el padre de la novia realmente pagó los gastos en el Reino Unido, acá el “padre de la novia” fuimos todos los uruguayos. Juan Pueblo. Que no participó ni fue consultado acerca de gastar más en una fiesta de un ente público, que en la fiesta de bodas de la hermana de una futura reina consorte del trono británico. Que el Sr. Middleton haga lo que quiera con su dinero, porque está en su derecho, pero acá lo hicieron con el nuestro. Pena que así haya sido.

Jorge Azar Gómez
Montevideo

¿Dónde está el avión “multipropósito” ?

@|El presidente Vázquez se encaprichó y por encima de todas las observaciones del Tribunal de Cuentas, se dio el gusto de tener su avión y compró el avión “multipropósito” que le ofrecieron a mas de cuatro veces de su valor real.

Si bien en sus argumentos el presidente dijo que el avión “multipropósito” serviría para trasladar enfermos, el día 24 de mayo, el primer caso que se presentó para trasladar una joven, la misma debió ser trasladada en un avión de la Fuerza Aérea.

La alumna fue trasladada por un Casa-aviocar de fabricación española comprados por el gobierno cívico militar en 1982, después de la visita del Rey Juan Carlos, ¿dónde está el avión “multipropósito?

El Presidente Vázquez parece que transformó los beneficios de su cargo, en algo así como la “Rifa de arquitectura”: casa, avión y viajes.

Ayer también Vázquez reinauguró “su” casa en Punta del Este, luego de que Mujica la vendiera al Banco República por US$ 2.700.000 y dijo en su momento que ese dinero sería para el Plan Juntos y nunca aparecieron como ingresados y/o aportados... ¿Actuará la Justicia?

Una adolescente del Liceo 2 de Artigas sufrió quemaduras en el 40% de su cuerpo mientras hacía un experimento en una Feria de Ciencias, la liceal de 13 años estaba haciendo un experimento, cuando en determinado momento un compañero de manera accidental, le tiró alcohol en el cuerpo y se prendió fuego.

La joven fue trasladada al Hospital de Artigas, pero un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) la trasladó al CTI pediátrico del Hospital Pereira Rossell. El avión llegó a las 17:20 al aeropuerto de Artigas y arribó a la capital alrededor de las 20: 00 horas.

Tabaré Vázquez argumentó en su momento: destacó las tareas “humanitarias” del avión multipropósito. Una de ellas será el “transporte de enfermos o heridos”. También se usará para el “transporte de órganos y tejidos dentro del territorio nacional y desde fuera del mismo para atención de trasplantes de órganos que requieren urgencia en su solución”. El avión además será utilizado para el transporte de personal médico con equipamiento “en situaciones particulares por su presentación y de urgencia en todo el territorio nacional”...

Hasta ahora todos se preguntan ¿dónde está el avión “multipropósito” que el presidente compró pagando mas de cuatro veces de su valor real?, muchos dicen que está en Argentina reparándose pues era imposible usarlo en el estado en que se compró.

Pulse aquí para volver a la versión mobile.