EL LUNES PARAN 24 HORAS

Fancap amenaza con ocupar plantas

La medida se tomará si se vende el tercer horno que se encuentra en los contenedores.

Los funcionarios de Ancap desplegarán una serie de medidas sindicales. Foto: F. Flores

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21 abr 2017

El Sindicato de Funcionarios de Ancap (Fancap) decidió "evitar por todos los medios" que el ente se deshaga de un tercer horno para la planta de cemento portland de Paysandú. El gremio resolvió en una Asamblea Representativa declararse en conflicto y ocupar las plantas de cemento por tiempo indeterminado si Ancap resuelve vender o trasladar el polémico horno.

El equipo nunca se instaló porque para hacerlo se requerirían US$ 100 millones. La decisión de venderlo fue comunicada en el Parlamento por las autoridades de la empresa.

La Federación de Ancap está dispuesta a solicitar al Poder Ejecutivo el financiamiento para la instalación del horno, en la próxima Rendición de Cuentas. La decisión del actual directorio de desprenderse del mismo molestó al actual vicepresidente Raúl Sendic, quien en 2012, cuando presidía Ancap, ordenó la compra por unos US$ 80 millones.

Según un informe del equipo técnico de Ancap si se instalara ese tercer horno, recién para 2023 se recuperaría la inversión en la medida en que se pueda exportar 750.000 toneladas anuales de cemento, más del doble de lo que Ancap produce en la actualidad.

Para oponerse a la venta del horno, los funcionarios de Ancap sostienen en una resolución de la Asamblea Representativa que el cemento portland "es un elemento esencial" para asegurar el desarrollo del país y mejorar las condiciones de infraestructura, por lo que sostienen "que es imprescindible la culminación de las inversiones en la industria del cemento". Además, afirman que "no hay futuro posible para la industria cementera de Ancap sin la instalación del horno tres en Paysandú".

Con respecto al despido de más de 200 trabajadores privados que brindaban servicios en las plantas, el sindicato sostiene que si bien se logró dejar la medida en suspenso en los ámbitos de negociación, "Ancap pretende a como dé lugar, que la reestructura comience con el despido de cientos de trabajadores".

La industria cementera no es la única preocupación de los funcionarios de Ancap. El otro tema que inquieta es el cierre del servicio médico anunciado para junio de este año. "Sobre el Servicio Médico, debemos ser bien claros, el objetivo en particular de Ancap y del Poder Ejecutivo es la liquidación del servicio tal cual hoy lo conocemos", señalan.

Al tiempo que sostienen que una de las opciones que se manejan dentro del Poder Ejecutivo es pasar el servicio médico de Ancap completamente al sector privado, con el correspondiente pase de los trabajadores al ámbito del derecho privado.

Paro y carta.

Como forma de protesta por el cierre del servicio médico y la venta del tercer horno de la cementera, el sindicato resolvió realizar un paro nacional de 24 horas el próximo lunes el 24 de abril.

El paro incluye una movilización al Consejo de Ministros que se realizará en el club Progreso, donde se le entregará una carta al presidente Tabaré Vázquez. El sindicato de Ancap resolvió instalar carpas a nivel nacional, para volantear y hacer propaganda.

Está previsto una concentración en la puerta de la Refinería de Ancap. El horario se definirá en los próximos días. En tanto, para el 4 de mayo se prevé la realización de otro paro.

Asimismo, definieron un corte de horas extra sin cambio de horario, ni realización de viáticos desde el día 2 de mayo hasta el 7 de mayo inclusive, habilitando las guardias gremiales para las áreas de producción de portland y el Servicio Médico.

Las pérdidas de las cementeras.

La división de fabricación de cemento de Ancap tiene que comprarle el producto a su competencia local para cumplir con sus clientes. Sus costos de producción equivalen al doble de los que enfrentan esos competidores y tendrá pérdidas este año que Ancap estima de, al menos, US$ 12 millones que se sumarán a los US$ 207 millones que ha perdido durante los últimos 15 años.

TRABAJOS DE MANTENIMIENTO.

Paro puede afectar a la refinería.

La decisión de parar de los trabajadores de Ancap puede volver a afectar los trabajos de mantenimiento en curso en la refinería de La Teja, ya enlentecidos respecto al cronograma originalmente definido. Se supone que las obras deberían estar terminadas el 1 de junio. Comenzaron el pasado 20 de febrero.

Como consecuencia de las obras, Ancap tiene que importar combustible, algo que seguramente deberá hacer durante más tiempo de lo previsto. En las tareas de mantenimiento están participando unas 1.300 personas contratadas pertenecientes a una veintena de empresas y 600 funcionarios de la empresa pública.

De acuerdo con los estándares internacionales, una refinería como La Teja necesita que se le realice un mantenimiento a fondo cada 5 años para asegurar su correcto funcionamiento. La última detención de actividades finalizó en febrero de 2012.

Un comunicado de Ancap dijo en febrero que se buscaba con la parada técnica asegurar la integridad física de los trabajadores, cuidar el patrimonio de los uruguayos, proteger el medio ambiente y asegurar el abastecimiento de combustibles.

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